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Várices esofágicas y cirrosis en Mérida: por qué se revisan y cómo prevenir un sangrado

Foto del escritor: Uri Espinosa Cueto
Uri Espinosa Cueto
29 sept
6 min de lectura

Si tienes cirrosis, la endoscopia sirve para saber si ya se formaron várices en el esófago o en el estómago, de qué tamaño son y si conviene tratarlas antes de que sangren. Muchas personas con várices nunca han sangrado: la revisión existe justamente para llegar antes.

Con mucha frecuencia llega a mi consultorio en Altabrisa alguien a quien le acaban de decir que tiene cirrosis, con una orden de endoscopia en la mano y cara de preocupación. Casi siempre la pregunta es la misma: si no me siento mal, ¿para qué me revisan el esófago? Es una duda muy lógica. Aquí te explico qué son las várices, por qué se buscan aunque no tengas síntomas y qué se puede hacer para reducir el riesgo de un sangrado.

Tener várices no significa que vayas a sangrar mañana

Lo primero: encontrar várices en una endoscopia no es una emergencia. Es información. Muchas personas viven con várices pequeñas durante años, con vigilancia, sin que lleguen a sangrar.

Lo que sí es cierto es que las várices no dan síntomas mientras no sangran. No duelen, no se sienten al comer y no aparecen en un análisis de sangre. Por eso la única forma confiable de saber si están ahí, y cómo están, es verlas directamente con el endoscopio.

La parte que tranquiliza: cuando las várices se detectan a tiempo, hay medidas para prevenir que sangren, desde medicamentos que bajan la presión en esas venas hasta la ligadura endoscópica (colocar ligas elásticas pequeñas sobre la várice para que se cierre). Lo que más riesgo tiene no es la várice que se encontró, sino la que nadie buscó.

Si vives con cirrosis y nunca te han revisado el esófago, vale la pena hablarlo con tu médico. No hace falta llegar con miedo: hace falta llegar a tiempo, con tus estudios y tus preguntas.

Si ya te dieron el diagnóstico y no sabes por dónde empezar, escríbenos y te orientamos para una valoración.

Por qué la cirrosis provoca várices en el esófago

El hígado sano deja pasar sin problema la sangre que llega del intestino por la vena porta (la vena grande que lleva al hígado la sangre de los órganos digestivos). Cuando hay cirrosis, el hígado se endurece por cicatrices y esa sangre encuentra resistencia. La presión en la vena porta sube: a eso se le llama hipertensión portal.

La sangre busca entonces caminos alternos para regresar al corazón, y uno de ellos son las venas de la parte baja del esófago y de la parte alta del estómago. Esas venas no están hechas para tanto flujo, se dilatan y se vuelven várices (venas agrandadas y de pared delgada).

El problema es que su pared es frágil. Si la presión sigue subiendo, pueden romperse y provocar un sangrado abundante, que se manifiesta con vómito con sangre o evacuaciones negras.

La cirrosis puede venir de causas distintas: consumo de alcohol, hígado graso, hepatitis B o C, enfermedades autoinmunes y otras. La causa importa porque tratarla puede frenar el daño al hígado y, con él, la presión en esas venas.

Qué busco en la endoscopia de revisión

La endoscopia superior se hace con sedación (un medicamento por la vena que te relaja y te lleva a un sueño ligero) y consiste en revisar el esófago, el estómago y el duodeno con un tubo delgado y flexible que tiene una cámara en la punta. En una persona con cirrosis me fijo sobre todo en esto:

  1. Si hay várices en el esófago y de qué tamaño son.

  2. Si tienen señales de riesgo, como marcas rojas en su superficie, que indican una pared más delgada.

  3. Si hay várices en el estómago, que se comportan distinto y se tratan de otra forma.

  4. Si hay gastropatía por hipertensión portal (un cambio en la mucosa del estómago que puede sangrar poco a poco y causar anemia).

  5. Si hay otras lesiones, como úlceras o gastritis, que también pueden sangrar.

Con eso se decide el plan: vigilar, empezar un medicamento, hacer ligadura o combinar medidas. Si las várices son grandes o tienen señales de riesgo, la ligadura puede hacerse en ese mismo estudio.

→ Si quieres conocer todo lo que incluye el estudio, lo explico en endoscopia en Mérida.

Cómo se previene el primer sangrado

Prevenir el primer sangrado se apoya en dos caminos, que se eligen según lo que se ve en la endoscopia y según tu salud general:

  • Medicamentos que bajan la presión portal. Algunos medicamentos de la familia de los betabloqueadores reducen la presión en las várices. Los indica y ajusta tu médico según tu pulso y tu presión arterial; no se empiezan ni se suspenden por cuenta propia.

  • Ligadura endoscópica. Se colocan ligas elásticas sobre las várices para que se cierren. Suele necesitar varias sesiones, separadas por algunas semanas, hasta que las várices desaparecen o quedan muy pequeñas, y después revisiones para vigilar que no vuelvan a formarse.

Para las várices del estómago, en algunos casos se usa la esclerosis (inyección de una sustancia que las sella desde dentro), porque la ligadura no siempre funciona igual ahí.

La parte honesta: ningún método elimina por completo el riesgo, y la ligadura tiene sus propias molestias, como dolor al tragar o úlceras pequeñas donde se colocaron las ligas. Por eso la decisión se toma caso por caso y se revisa con el tiempo.

Si ya tienes el resultado de una endoscopia y no sabes qué sigue, podemos revisarlo contigo con calma.

Lo que depende de ti: cuidar el hígado entre revisiones

La endoscopia vigila las várices, pero lo que decide cómo evolucionan es el hígado. Estas medidas ayudan de verdad:

  • Cero alcohol, sin importar la causa de la cirrosis. Es de lo que más cambia el pronóstico.

  • Tratar la causa cuando se puede: hepatitis, hígado graso con control de peso y de azúcar, enfermedades autoinmunes.

  • Evitar antiinflamatorios como ibuprofeno, naproxeno o diclofenaco, que irritan el estómago y afectan los riñones en personas con cirrosis. Pregunta antes de tomar cualquier medicamento para el dolor.

  • No faltar a tus revisiones, aunque te sientas bien. El intervalo lo define lo que se encontró y cómo evoluciona tu hígado.

  • Conocer las señales de alarma. Vómito con sangre o con aspecto de café molido, evacuaciones negras, mareo, desmayo o confusión son motivo para ir a urgencias en ese momento, no para esperar una cita.

Si vives en Kanasín, Umán o cualquier municipio de Yucatán, ten ubicado desde hoy el servicio de urgencias más cercano y quién te llevaría. En un sangrado por várices, el tiempo cuenta.

→ Explico cómo reconocer un sangrado alto en heces negras o vómito con sangre.

→ Cómo se tratan las várices por endoscopia: tratamiento de várices esofágicas y gástricas en Mérida.

Qué hacer hoy si tienes cirrosis y nadie te ha revisado el esófago

Si te diagnosticaron cirrosis y no te han hecho una endoscopia, o ya pasó tiempo desde la última, junta tus estudios: laboratorios recientes, ultrasonido o elastografía del hígado (un estudio que mide qué tan rígido está) y la lista de medicamentos que tomas. Con eso, en una valoración podemos decidir si conviene la endoscopia ahora, qué buscar y cómo coordinarlo con el médico que lleva tu hígado.

Si un familiar te acompaña a las consultas, invítalo: conviene que también conozca las señales de alarma. Escríbenos para agendar en el consultorio de Altabrisa, en Mérida. Y si en este momento tienes vómito con sangre, evacuaciones negras o mareo, no esperes una cita: acude a urgencias.

→ Mi formación y certificaciones están en acerca de mí. Y si tienes anemia y no sabes por qué, lo explico en anemia de causa digestiva.

Preguntas frecuentes

¿Todas las personas con cirrosis tienen várices?

No. Las várices aparecen cuando la presión en la vena porta sube lo suficiente, y eso no pasa en todas las personas ni al mismo tiempo. Por eso se revisa con endoscopia en lugar de suponer.

¿Cada cuánto debo repetir la endoscopia?

Depende de lo que se encontró y de cómo evoluciona tu hígado. Si no hay várices o son pequeñas, el intervalo suele ser más largo; si se están tratando con ligadura, las sesiones son más cercanas. Te lo indico según tu caso.

¿La ligadura de várices se hace con sedación?

Se hace durante una endoscopia superior, con sedación. Después puede quedar molestia al tragar o un dolor leve en el pecho por unos días; te doy indicaciones de dieta blanda para ese periodo.

¿Si tomo medicamento para las várices ya no necesito endoscopia?

No siempre. El medicamento reduce la presión, pero la endoscopia permite ver si hay várices de riesgo o várices en el estómago que necesitan otro manejo. Ambas cosas se complementan.

¿Qué hago si vomito sangre y tengo cirrosis?

Acude a urgencias de inmediato, sin manejar tú. Un sangrado por várices necesita atención hospitalaria y, en muchos casos, una endoscopia urgente para controlarlo.

¿Quieres que revisemos tu caso? Escríbenos por WhatsApp y te ayudamos a agendar tu cita en el consultorio de Altabrisa, en Mérida.

Escrito y revisado por la Dra. Marlene Chaurand Lara, gastrocirujana endoscopista. Certificada por el Consejo Mexicano de Gastroenterología en Endoscopia del Aparato Digestivo (folio 2090) y por el Consejo Mexicano de Cirugía General (folio 09031). Entrenamiento en endoscopia gastrointestinal en Baylor College of Medicine (Houston, Texas). Conoce su trayectoria.

Torre Milenium, Consultorio 301-A, Calle 15 No. 491, Col. Altabrisa, C.P. 97133, Mérida, Yucatán. Este artículo es informativo y no sustituye una consulta médica.

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Dra. Marlene Chaurand - Gastrocirujano Endoscopista

Torre Altabrisa Milenium, C. 15 491-Consultorio 301-A, Col. Altabrisa, 97133 Mérida, Yucatán.

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