
Tratamiento de várices esofágicas y gástricas en Mérida: ligadura, esclerosis y cuándo es urgencia
Actualizado: 29 sept
El tratamiento de las várices esofágicas busca que no sangren, o que no vuelvan a sangrar: combina la ligadura por endoscopia (colocar pequeñas ligas elásticas sobre cada várice), medicamentos que bajan la presión en esas venas y el cuidado del hígado que las origina. En las várices del estómago, una opción es la esclerosis (inyectar una sustancia que las sella desde dentro), y un sangrado por várices siempre es una urgencia.
Cuando alguien llega a mi consultorio de Altabrisa con un reporte que dice "várices esofágicas", o recién salido del hospital después de vomitar sangre, lo primero que noto es el miedo, suyo y de la familia que lo acompaña. Es comprensible. Aquí te explico qué tratamientos existen, cuáles hago yo por endoscopia, qué le corresponde a cada especialista y qué señales nunca se deben esperar en casa.
Tener várices no es lo mismo que sangrar
Las várices esofágicas son venas dilatadas en la parte baja del esófago, el tubo que conecta la garganta con el estómago. Las várices gástricas son lo mismo, pero en el estómago. Casi siempre aparecen por una enfermedad crónica del hígado, como la cirrosis, que eleva la presión en el sistema portal (las venas que llevan al hígado la sangre de los órganos del abdomen). La sangre busca caminos alternos y esas venas, que no están hechas para tanto flujo, se agrandan.
Lo primero que quiero que sepas: encontrar várices no significa que vayan a sangrar mañana. Muchas personas viven con ellas durante años, con vigilancia y tratamiento.
La parte honesta: las várices no desaparecen solas mientras la presión siga alta, y ningún tratamiento elimina por completo el riesgo. Por eso el plan es de largo plazo y se ajusta con el tiempo.
→ Si tienes cirrosis y te pidieron una endoscopia de revisión, lo explico en várices esofágicas y cirrosis.
Si te acaban de dar este diagnóstico y no sabes por dónde empezar, escríbenos. Te orientamos con calma.
Urgencia: cómo reconocer un sangrado por várices
La pared de una várice es delgada, y si se rompe puede sangrar en abundancia. Acude a urgencias de inmediato, sin manejar tú, si tienes:
Vómito con sangre roja o con aspecto de café molido.
Evacuaciones negras, pegajosas y con olor muy fuerte, como alquitrán.
Mareo al ponerte de pie, desmayo, palidez o sudor frío.
Confusión o somnolencia fuera de lo habitual.
No esperes una cita ni a ver si se quita. Si vives en Progreso, Umán o cualquier municipio de Yucatán, ve a las urgencias más cercanas; un traslado largo no vale la pena en ese momento.
En el hospital, primero se estabiliza a la persona con sueros y, si hace falta, sangre. Se indican medicamentos por la vena que bajan la presión en las várices y antibióticos para prevenir infecciones, que son frecuentes en estos casos. Después, con la persona estable, se hace la endoscopia para localizar la várice que sangra y controlarla con ligadura o esclerosis.
→ Explico cómo distinguir un sangrado alto en heces negras o vómito con sangre.
Ligadura de várices esofágicas: cómo es
La ligadura de várices esofágicas es uno de los procedimientos que realizo. Se hace durante una endoscopia superior, con un tubo delgado y flexible con cámara que entra por la boca. Así es el recorrido habitual:
Valoración. Reviso tus estudios, tus medicamentos y cómo está tu hígado.
Ayuno, según las indicaciones que te damos al agendar.
Endoscopia. Localizo las várices y reviso su tamaño y si tienen señales de riesgo.
Colocación de las ligas. En la punta del endoscopio va un dispositivo que aspira la várice y le coloca una liga elástica en la base. La várice queda sin flujo, se cierra y en los días siguientes se desprende, dejando una pequeña cicatriz.
Sesiones repetidas. Casi siempre se necesitan varias, separadas por algunas semanas, hasta que las várices desaparecen o quedan muy pequeñas.
Vigilancia. Después se programan endoscopias de control, porque pueden volver a formarse.
Después de cada sesión es normal sentir molestia al tragar o un dolor leve en el pecho por unos días; te indico líquidos y comida blanda en ese periodo. Avísanos si hay fiebre, dolor fuerte o cualquier sangrado.
Várices gástricas: por qué se tratan distinto
Las várices del estómago suelen ser más grandes y profundas, y la ligadura no siempre funciona igual en ellas. Por eso, en muchos casos, se tratan con esclerosis, otro procedimiento que realizo por endoscopia.
La esclerosis consiste en inyectar dentro de la várice una sustancia que la sella desde dentro, para que la sangre deje de pasar por ella. Igual que la ligadura, puede necesitar más de una sesión y endoscopias de control.
La decisión entre ligar, esclerosar o solo vigilar depende de dónde están las várices, de su tamaño, de si ya sangraron y de cómo está tu hígado. No hay una receta única.
Un matiz importante: hay várices, sobre todo algunas del estómago, en las que la endoscopia no basta o no es la opción más segura. En esos casos existen tratamientos por radiología intervencionista que yo no realizo. Si tu caso lo necesita, te lo digo con claridad y te oriento y refiero con el equipo que los hace.
Si ya tienes el resultado de una endoscopia y no sabes qué sigue, podemos revisarlo juntos.
Medicamentos: el apoyo que acompaña a la endoscopia
Los medicamentos no sustituyen a la endoscopia, pero son parte del tratamiento. En términos generales:
Várices que todavía no han sangrado. Qué se suele usar: betabloqueadores (medicamentos que bajan el pulso y la presión en las várices), ligadura o ambos, según el tamaño y el riesgo.
Sangrado activo. Qué se suele usar: en el hospital: medicamentos por la vena que bajan la presión portal, antibióticos preventivos y endoscopia.
Después de un sangrado. Qué se suele usar: ligadura en sesiones programadas junto con betabloqueadores, para evitar que se repita.
Los betabloqueadores los indica y ajusta tu médico según tu pulso y tu presión arterial. No se empiezan, suben ni suspenden por cuenta propia, porque dejarlos de golpe puede ser riesgoso.
Otro punto que casi nadie te dice: los antiinflamatorios como el ibuprofeno, el naproxeno o el diclofenaco irritan el estómago y afectan los riñones en personas con cirrosis. Pregunta antes de tomar cualquier medicamento para el dolor.
El hígado manda: el trabajo con tu especialista
Las várices son una consecuencia; la causa está en el hígado. Por eso el tratamiento de fondo lo lleva tu hepatólogo o gastroenterólogo (el especialista del hígado): definir la causa de la cirrosis, tratar la hepatitis cuando la hay, controlar el hígado graso, cuidar la nutrición y vigilar otras complicaciones.
Lo que depende de ti también pesa: cero alcohol, sin importar la causa de la cirrosis, y no faltar a tus consultas ni a tus endoscopias de control aunque te sientas bien.
Cuando las várices siguen sangrando pese a la ligadura y los medicamentos, existen otras opciones, como el TIPS (una comunicación que se crea dentro del hígado por radiología para bajar la presión) o, en casos avanzados, la valoración para trasplante de hígado. No los realizo yo; mi papel es tratar las várices por endoscopia, mantener informado a tu especialista y referirte a tiempo si hace falta dar ese paso.
→ Mi formación en endoscopia está en acerca de mí.
Qué hacer hoy si tienes várices o te dijeron que las tienes
Si ya te encontraron várices, junta tu último reporte de endoscopia, tus laboratorios recientes, tu ultrasonido del hígado y la lista de medicamentos que tomas. Con eso, en una valoración revisamos si conviene ligar, esclerosar o vigilar, y cada cuánto repetir la endoscopia, en coordinación con el médico que lleva tu hígado.
Comparte con tu familia las señales de alarma de este artículo y deja ubicadas desde hoy las urgencias más cercanas a tu casa y quién te llevaría. En un sangrado por várices, el tiempo cuenta, y tener ese plan resuelto quita mucha angustia.
Atiendo en Torre Milenium, en Altabrisa, y recibimos pacientes de toda Mérida y de municipios de Yucatán como Kanasín, Conkal o Cholul. Si en este momento tienes vómito con sangre, evacuaciones negras o mareo, no esperes una cita: acude a urgencias.
→ Aquí explico todo lo que incluye la endoscopia en Mérida, y en contacto encuentras cómo llegar al consultorio.
Preguntas frecuentes
¿Las várices esofágicas se quitan?
Con ligadura pueden cerrarse hasta desaparecer o quedar muy pequeñas, pero mientras la presión en el hígado siga alta pueden volver a formarse. Por eso, después del tratamiento se programan endoscopias de control.
¿Cuántas sesiones de ligadura voy a necesitar?
Depende del número y tamaño de las várices. Lo habitual es necesitar varias sesiones separadas por algunas semanas. El plan se ajusta después de ver cómo responden en cada endoscopia.
¿Qué puedo comer después de una ligadura?
Los primeros días conviene tomar líquidos y comida blanda, a temperatura templada y en porciones pequeñas, porque puede haber molestia al tragar. Después se regresa poco a poco a la alimentación habitual, según te indique.
¿Puede haber várices sin cirrosis?
Sí, aunque es menos común. Algunas enfermedades, como un coágulo en la vena porta, también elevan la presión y forman várices. El tratamiento de las várices es parecido, pero la causa se estudia por separado con tu especialista.
¿Quieres que revisemos tu caso? Escríbenos por WhatsApp y te ayudamos a agendar tu cita en el consultorio de Altabrisa, en Mérida.
Escrito y revisado por la Dra. Marlene Chaurand Lara, gastrocirujana endoscopista. Certificada por el Consejo Mexicano de Gastroenterología en Endoscopia del Aparato Digestivo (folio 2090) y por el Consejo Mexicano de Cirugía General (folio 09031). Entrenamiento en endoscopia gastrointestinal en Baylor College of Medicine (Houston, Texas). Conoce su trayectoria.
Torre Milenium, Consultorio 301-A, Calle 15 No. 491, Col. Altabrisa, C.P. 97133, Mérida, Yucatán. Este artículo es informativo y no sustituye una consulta médica.

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