
Dificultad para tragar (disfagia) en Mérida: causas, señales de alarma y cómo ayuda la endoscopia
Actualizado: 29 sept
La dificultad para tragar, que en medicina se llama disfagia, no es normal a ninguna edad y casi siempre tiene una causa que se puede encontrar: una inflamación, una estrechez, un problema en el movimiento del esófago o, con menos frecuencia, algo que ocupa espacio. La endoscopia permite ver el esófago, tomar biopsias y, en muchos casos, tratar en el mismo estudio.
Cuando alguien me cuenta en el consultorio de Altabrisa que se le atora la comida, casi siempre lo dice bajando la voz, como si fuera una manía suya. Dejó el pan y la carne, come mucho más despacio que el resto de la familia o se levanta de la mesa para que nadie lo vea batallar. Otras veces es una hija quien me dice que su papá tose cada vez que bebe agua. Quiero explicarte qué puede estar pasando, qué señales no conviene dejar pasar y cómo te puede ayudar la endoscopia.
Casi siempre tiene explicación, y muchas causas tienen tratamiento
Los trastornos de la deglución aparecen cuando algo interrumpe el camino que sigue la comida desde la boca hasta el estómago. Puede sentirse como comida que se detiene en la garganta o detrás del esternón, dolor al tragar, tos o atragantamiento al beber, o la necesidad de tomar agua con cada bocado.
Lo primero que quiero que sepas: la mayoría de las causas son benignas (no son cáncer) y muchas se tratan con medicamento o con un procedimiento por endoscopia. Una estrechez por reflujo, un anillo en el esófago o una inflamación de tipo alérgico explican buena parte de los casos que reviso.
La parte honesta: como algunas causas sí son serias, no conviene adivinar ni acostumbrarse. Adaptar la forma de comer durante años no resuelve el problema; solo lo esconde, y a veces lleva a bajar de peso o a comer mal sin darte cuenta. Lo que cambia las cosas es saber qué lo provoca.
Si te identificas con esto, escríbenos. Contar lo que te pasa ya es un primer paso.
En la garganta o en el pecho: dos tipos de disfagia
Dónde sientes que se detiene la comida orienta mucho sobre la causa y sobre quién debe estudiarla:
Orofaríngea (al iniciar el trago). Qué se siente: tos o atragantamiento al tragar, comida o líquido que sale por la nariz, voz "mojada" después de comer. Causas frecuentes: secuelas de una embolia cerebral, Parkinson y otras enfermedades neurológicas o musculares.
Esofágica (después de tragar). Qué se siente: la comida baja y se detiene detrás del esternón o en la boca del estómago. Causas frecuentes: estrechez, anillos, esofagitis, trastornos del movimiento del esófago, tumores.
La disfagia orofaríngea es un problema de coordinación: los músculos de la boca y la garganta no empujan bien el bocado o no protegen la vía respiratoria. Su riesgo principal es que la comida se vaya hacia los pulmones y cause neumonías. Suele estudiarse con neurología y rehabilitación de la deglución.
La disfagia esofágica es la que más se beneficia de la endoscopia, porque permite ver directamente el esófago y encontrar la causa.
Las causas más frecuentes cuando la comida se atora en el pecho
Estas son las causas que más encuentro al revisar el esófago de alguien con disfagia:
Estrechez por reflujo. Años de ácido dejan una cicatriz que angosta la parte baja del esófago.
Anillo esofágico. Un anillo delgado de tejido que atora sobre todo bocados grandes de carne o pan.
Esofagitis. La inflamación del esófago por reflujo, por pastillas que se quedan pegadas, por infecciones o de tipo alérgico (esofagitis eosinofílica).
Trastornos del movimiento, como la acalasia (la válvula de abajo del esófago no se abre bien y el esófago pierde fuerza para empujar).
Secuelas de cáusticos o de radioterapia, que dejan estrecheces.
Tumores. Son menos frecuentes, pero se sospechan cuando la dificultad avanza de sólidos a líquidos y se acompaña de pérdida de peso.
Una pista útil: si solo se atoran los sólidos, suele pensarse en algo que estrecha el paso; si cuesta tragar sólidos y líquidos desde el inicio, en un problema de movimiento.
→ Explico los tipos de inflamación en esofagitis y las quemaduras por productos de limpieza en ingesta de cáusticos.
Señales de alarma: cuándo no esperar
Acude a urgencias, sin esperar cita, si:
La comida se atoró y no pasa ni tu saliva, o estás babeando.
Tienes dolor fuerte en el pecho o dificultad para respirar.
Vomitas sangre o tus evacuaciones son negras.
Agenda una valoración pronto, aunque no sea urgencia, si:
La dificultad empeora con las semanas o ya incluye líquidos.
Bajas de peso sin proponértelo.
Empezó por primera vez a una edad mayor.
Tienes anemia, ronquera que no se quita o neumonías repetidas.
Toses o te atragantas casi cada vez que comes.
Ninguna de estas señales significa por sí sola que se trate de algo grave. Muchas veces la causa es una estrechez o una esofagitis con tratamiento. Pero son la razón para estudiarlo ya y no dentro de unos meses.
Si tienes dudas sobre si lo tuyo es para urgencias o para consulta, pregúntanos. Preferimos que escribas de más.
Cómo te puede ayudar la endoscopia
Los trastornos de la deglución están entre los padecimientos que atiendo, y la endoscopia superior es la herramienta principal para los de origen esofágico. Con un tubo delgado y flexible con cámara reviso el esófago, el estómago y el duodeno, y en el mismo estudio puedo:
Diagnosticar: ver si hay estrechez, inflamación, un anillo o una lesión.
Tomar biopsias (pequeñas muestras de tejido) para confirmar la causa, por ejemplo una esofagitis eosinofílica, o descartar un tumor.
Dilatar una estrechez, ensanchando la zona angosta con un balón o dilatadores, de forma gradual.
Retirar comida atorada o un objeto que no baja.
La parte honesta: si la endoscopia sale normal, no significa que no tengas nada. Orienta hacia un problema de movimiento, que se estudia con un esofagograma (una radiografía mientras tragas un medio de contraste) o con una manometría (mide la fuerza con que se contrae el esófago). Si los necesitas, te oriento sobre dónde hacerlos.
→ Detallo cada procedimiento en dilatación esofágica, extracción de cuerpos extraños y biopsia por endoscopia.
Otros tratamientos: cuando no todo se resuelve por endoscopia
No toda disfagia se trata con un procedimiento. Según la causa, el tratamiento puede incluir:
Medicamentos, por ejemplo para el reflujo o para la esofagitis eosinofílica.
Cambios en la alimentación: texturas más suaves, bocados pequeños, comer sentado y sin prisa. En algunos casos, espesar los líquidos ayuda a que no se vayan hacia la vía respiratoria.
Terapia de deglución con un especialista en rehabilitación o comunicación humana, que enseña ejercicios y posturas para tragar con más seguridad. Es clave en la disfagia orofaríngea.
Cirugía en casos seleccionados, como algunos tumores o ciertos trastornos del movimiento como la acalasia.
Estos tratamientos los define un equipo especializado. Mi papel es encontrar la causa, tratar lo que se resuelve por endoscopia y, cuando hace falta otro especialista, orientarte y referirte con tus estudios en orden, para que no empieces de cero.
→ Si tu disfagia viene del reflujo, lee el tratamiento del reflujo.
Qué hacer hoy si te cuesta tragar
Anota durante unos días qué alimentos se te atoran, dónde sientes que se detienen, desde cuándo te pasa y si has bajado de peso. Haz una lista de tus medicamentos, incluidas las pastillas grandes o los suplementos, y reúne cualquier estudio previo.
Con esa información, en una valoración revisamos juntos si conviene una endoscopia, si hace falta otro estudio o si tu caso debe verlo también otro especialista. Atiendo en Torre Milenium, en Altabrisa, y recibimos pacientes de toda Mérida y de municipios de Yucatán como Umán, Caucel o Progreso.
Mientras tanto, come despacio, mastica bien, toma las pastillas con un vaso completo de agua y sentado, y evita los bocados grandes de carne o pan. Y si un bocado se atora y no pasa ni tu saliva, no esperes a que baje solo ni intentes provocar el vómito: acude a urgencias.
→ Mi formación en endoscopia está en acerca de mí.
Preguntas frecuentes
¿La dificultad para tragar puede ser por nervios?
La ansiedad puede dar sensación de bulto en la garganta sin que la comida se atore. Pero si la comida se detiene, toses al tragar o bajas de peso, hay que buscar una causa física antes de atribuirlo a los nervios.
¿Es normal que cueste más tragar con la edad?
Con los años la deglución puede volverse más lenta, pero atorarse o toser al comer no es normal y merece revisión. En personas mayores, además, conviene descartar problemas neurológicos y cuidar el riesgo de neumonía.
¿Qué hago si se me atora un bocado?
Si puedes pasar tu saliva, espera con calma unos minutos. Si no pasa ni la saliva, babeas o tienes dolor en el pecho, acude a urgencias: puede requerirse una endoscopia para retirarlo. No intentes empujarlo con pan o tortilla.
¿La endoscopia sirve para la disfagia de la garganta?
Ayuda a descartar lesiones, pero la disfagia orofaríngea se estudia mejor con pruebas de deglución y valoración neurológica o de rehabilitación. La endoscopia es más útil cuando la comida se detiene en el pecho.
¿Quieres que revisemos tu caso? Escríbenos por WhatsApp y te ayudamos a agendar tu cita en el consultorio de Altabrisa, en Mérida.
Escrito y revisado por la Dra. Marlene Chaurand Lara, gastrocirujana endoscopista. Certificada por el Consejo Mexicano de Gastroenterología en Endoscopia del Aparato Digestivo (folio 2090) y por el Consejo Mexicano de Cirugía General (folio 09031). Entrenamiento en endoscopia gastrointestinal en Baylor College of Medicine (Houston, Texas). Conoce su trayectoria.
Torre Milenium, Consultorio 301-A, Calle 15 No. 491, Col. Altabrisa, C.P. 97133, Mérida, Yucatán. Este artículo es informativo y no sustituye una consulta médica.

.jpeg)

Comentarios