
Esofagitis en Mérida: tipos, síntomas, diagnóstico y tratamiento
La esofagitis es la inflamación del esófago, el tubo que lleva la comida de la boca al estómago. La causa más común es el reflujo, pero también puede deberse a pastillas que se quedan atoradas, a infecciones o a una reacción de tipo alérgico; se confirma con endoscopia y en la mayoría de los casos tiene tratamiento.
Con mucha frecuencia llega alguien a mi consultorio en Altabrisa diciendo que le duele al tragar, que siente la comida "raspar" al bajar o que las agruras ya no son como antes. Casi siempre trae una pregunta que no se atreve a decir en voz alta: ¿será algo malo? Te explico qué es la esofagitis, qué tipos existen, cómo se distinguen y qué se puede hacer.
Lo que más preocupa: ¿esto es grave?
La mayoría de las esofagitis son inflamaciones benignas (que no son cáncer) y responden bien cuando se trata la causa. El esófago tiene buena capacidad para sanar si se le quita lo que lo está lastimando, ya sea el ácido, una pastilla o una infección.
Lo que importa es saber cuál es la causa, porque el tratamiento cambia por completo. Un medicamento para el ácido ayuda poco en una esofagitis por hongos, y una dieta para el reflujo no resuelve una esofagitis de tipo alérgico. Por eso no conviene tratarla a ciegas durante meses.
La parte honesta: cuando la inflamación dura mucho tiempo sin tratarse, puede dejar secuelas, como una estrechez (una zona más angosta del esófago por cicatrización) o, en el caso del reflujo, cambios como el esófago de Barrett. No es lo habitual si se atiende a tiempo, y esa es justamente la razón para no dejarla pasar.
Si te duele al tragar o sientes que algo cambió, escríbenos. Una valoración a tiempo ahorra muchas semanas de incertidumbre.
Los cuatro tipos principales de esofagitis
Cada tipo tiene pistas que orientan desde la consulta, aunque la confirmación la da la endoscopia:
Por reflujo. Qué la causa: el ácido del estómago que sube al esófago. Pistas frecuentes: agruras, regurgitación, molestia al acostarte.
Por pastillas. Qué la causa: un medicamento que se queda pegado en el esófago y lo irrita. Pistas frecuentes: dolor fuerte al tragar que empieza de pronto, días después de iniciar una pastilla.
Infecciosa. Qué la causa: hongos (como la Candida) o virus. Pistas frecuentes: dolor al tragar en personas con defensas bajas.
Eosinofílica. Qué la causa: una reacción de tipo alérgico dentro del esófago. Pistas frecuentes: comida que se atora, sobre todo carne o pan; alergias o asma.
También existen esofagitis por otras causas menos comunes, como la radioterapia en el tórax o la ingesta de sustancias corrosivas, que tienen un manejo distinto.
→ Si alguien tragó un producto de limpieza, lo explico en ingesta de cáusticos.
Esofagitis por reflujo: los grados y qué significan
Es la más frecuente. En la endoscopia, la inflamación por reflujo se clasifica en grados, de la A a la D, según qué tan extensas son las erosiones (heridas superficiales) en el revestimiento del esófago:
Grados A y B: lesiones pequeñas o que no se unen entre sí. Son las más comunes y suelen responder bien al tratamiento.
Grados C y D: lesiones más extensas que se unen o rodean buena parte del esófago. Piden un tratamiento más constante y, muchas veces, una endoscopia de control para comprobar que cicatrizaron y descartar otros cambios.
El tratamiento combina medicamentos que reducen el ácido, indicados según tu caso, con cambios de hábitos: cenar dos o tres horas antes de acostarte, elevar la cabecera de la cama, bajar de peso si hace falta, moderar el alcohol y dejar de fumar. Si hay una hernia hiatal, conviene tomarla en cuenta.
→ Si ya tomas medicamento y no mejoras, lo explico en reflujo que no mejora con omeprazol. Y si tu reporte menciona un cambio del revestimiento, en esófago de Barrett.
Esofagitis por pastillas: la que casi nadie conoce
Algunas pastillas, si se quedan detenidas en el esófago, liberan su contenido ahí mismo y provocan una herida. El síntoma típico es un dolor intenso al tragar, a veces detrás del esternón, que aparece de golpe.
Los medicamentos que más se relacionan son algunos antibióticos, los antiinflamatorios (como ibuprofeno, naproxeno o aspirina), los suplementos de hierro y de potasio, y ciertos medicamentos para la osteoporosis. No significa que no debas tomarlos, sino que importa cómo los tomas.
Las medidas que ayudan a prevenirla son sencillas:
Toma cada pastilla con un vaso completo de agua.
Hazlo sentado o de pie, nunca acostado.
No te acuestes enseguida después de tomarla; espera al menos media hora.
Si una pastilla te da molestia al tragar, coméntalo con tu médico antes de suspenderla.
La buena noticia es que, cuando se identifica y se corrige la causa, este tipo de esofagitis suele sanar en pocos días o semanas.
Esofagitis eosinofílica e infecciosa
La esofagitis eosinofílica es una inflamación de tipo alérgico en la que el esófago se llena de eosinófilos (un tipo de glóbulo blanco relacionado con las alergias). Es más común en adultos jóvenes y en personas con asma, rinitis o alergias. Su síntoma más característico es que la comida se atora, sobre todo carne o pan, y a veces hay que acudir a urgencias para retirarla. Muchas personas llevan años comiendo despacio y tomando agua con cada bocado sin saber por qué. Se confirma con varias biopsias (pequeñas muestras de tejido) del esófago, y su tratamiento puede incluir medicamentos y, en algunos casos, cambios en la dieta.
La esofagitis infecciosa aparece sobre todo cuando las defensas están bajas: diabetes mal controlada, uso de esteroides, quimioterapia o VIH. La más común es por hongos (Candida); también puede deberse a virus como el herpes. Da dolor al tragar y se trata con el medicamento específico para el germen encontrado.
→ Si alguna vez se te atoró la comida y no bajó, lee extracción de cuerpos extraños por endoscopia.
Cómo se diagnostica: paso a paso
Consulta. Reviso tus síntomas, desde cuándo empezaron, qué medicamentos tomas y si tienes alergias o alguna enfermedad que baje las defensas.
Endoscopia superior. Con un tubo delgado y flexible con cámara, y con sedación, reviso el esófago, el estómago y el duodeno. El aspecto de la inflamación ya orienta mucho sobre la causa.
Biopsias. Se toman cuando hace falta confirmar el tipo, por ejemplo para buscar eosinófilos, hongos o virus, o para descartar otros cambios.
Tratamiento dirigido. Con el resultado, se indica el tratamiento según la causa.
Control. En esofagitis extensas o eosinofílicas, a veces se repite la endoscopia para comprobar que el tratamiento funcionó.
→ Puedes leer cómo se toman las muestras en biopsia por endoscopia y qué significan los términos del reporte en resultados de endoscopia y biopsia.
Si ya tienes síntomas o un reporte que no entiendes, podemos revisarlo juntos.
Tratamiento de la esofagitis: depende de la causa
No hay un tratamiento único para la esofagitis. Lo que permite que el esófago sane es quitar lo que lo está lastimando, y por eso primero confirmo el tipo:
Por reflujo. Medicamentos que reducen el ácido, indicados según el grado de inflamación y durante el tiempo necesario para que cicatrice, junto con los cambios de hábitos que te mencioné arriba. En los grados C y D suele indicarse una endoscopia de control. Si el reflujo no se controla o hay una hernia hiatal grande, se valoran otras opciones.
Por pastillas. Identificar el medicamento responsable y decidir, con el médico que lo indicó, si se cambia, se toma de otra forma o se suspende. Mientras sana, ayudan los alimentos suaves y, en algunos casos, un medicamento para el ácido o un protector.
Infecciosa. Un medicamento contra el hongo o el virus que se encuentre en la biopsia, y atender lo que bajó las defensas, por ejemplo controlar la diabetes.
Eosinofílica. Puede tratarse con medicamentos para el ácido, con esteroides de acción local que se tragan para que actúen sobre el esófago, o con una dieta que retira ciertos alimentos de forma ordenada y con seguimiento. Si ya hay una zona angosta, puede necesitar dilatación. Es una condición de manejo prolongado.
El objetivo realista es que el esófago cicatrice y que las molestias no regresen, no solo calmar el dolor unos días.
→ Si tu esofagitis es por reflujo, explico todas las opciones en tratamiento del reflujo en Mérida.
Qué hacer hoy si crees que tienes esofagitis
Haz una lista de todos los medicamentos y suplementos que tomas, incluidos los que compras sin receta, y anota desde cuándo tienes molestias y qué las empeora. Si ya te hicieron una endoscopia, trae el reporte.
Con esa información, en una valoración podemos definir si necesitas endoscopia, qué tipo de esofagitis es más probable y cómo tratarla. El consultorio está en Altabrisa, en Mérida, y recibimos pacientes de todo Yucatán, de Umán, Caucel y Conkal a Progreso.
Agenda pronto si te cuesta tragar cada vez más, si bajas de peso sin proponértelo o si el dolor al tragar dura más de unos días. Y no esperes una cita, acude a urgencias, si la comida se te atoró y no pasa ni la saliva, si vomitas sangre o tus evacuaciones son negras, si tienes fiebre con dolor intenso al tragar o un dolor fuerte en el pecho (que siempre debe descartar primero un problema del corazón).
→ Si la inflamación ya dejó una zona angosta, explico la dilatación esofágica. Mi formación está en acerca de mí.
Preguntas frecuentes
¿La esofagitis se quita?
En la mayoría de los casos, sí sana cuando se trata la causa: el reflujo, la pastilla, la infección o la reacción alérgica. Algunas formas, como la eosinofílica o la que se debe a un reflujo intenso, requieren tratamiento prolongado o seguimiento.
¿Cuánto tarda en sanar la esofagitis?
Depende del tipo y de la extensión. Una esofagitis por pastillas puede mejorar en días; una por reflujo suele requerir varias semanas de tratamiento constante. En casos extensos se confirma la cicatrización con una endoscopia de control.
¿La esofagitis puede volverse cáncer?
La esofagitis en sí no es cáncer. Pero el reflujo que la provoca, si dura muchos años sin control, puede llevar a cambios como el esófago de Barrett, que se vigila con endoscopia. Por eso vale la pena tratarla y no dejarla pasar.
¿Qué puedo comer si tengo esofagitis?
Mientras hay dolor, ayudan los alimentos suaves, a temperatura templada y en porciones pequeñas, masticando bien. Evita lo muy ácido, picante, muy caliente o muy seco. Si es de tipo alérgico, la dieta se ajusta según tu caso.
¿La esofagitis es contagiosa?
No. Incluso la esofagitis infecciosa no se contagia como una gripa: aparece porque las defensas del propio cuerpo están bajas y un hongo o virus que ya vivía ahí aprovecha para crecer.
¿Quieres que revisemos tu caso? Escríbenos por WhatsApp y te ayudamos a agendar tu cita en el consultorio de Altabrisa, en Mérida.
Escrito y revisado por la Dra. Marlene Chaurand Lara, gastrocirujana endoscopista. Certificada por el Consejo Mexicano de Gastroenterología en Endoscopia del Aparato Digestivo (folio 2090) y por el Consejo Mexicano de Cirugía General (folio 09031). Entrenamiento en endoscopia gastrointestinal en Baylor College of Medicine (Houston, Texas). Conoce su trayectoria.
Torre Milenium, Consultorio 301-A, Calle 15 No. 491, Col. Altabrisa, C.P. 97133, Mérida, Yucatán. Este artículo es informativo y no sustituye una consulta médica.

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