
¿Qué detecta una endoscopia? Gastritis, úlceras, reflujo y más, explicado en Mérida
La endoscopia superior permite ver por dentro el esófago, el estómago y el duodeno, y detectar gastritis, úlceras, esofagitis por reflujo, várices, pólipos y tumores, entre otros padecimientos. Además, durante el estudio se pueden tomar biopsias para confirmar diagnósticos como la infección por Helicobacter pylori o la enfermedad celíaca.
Con frecuencia llega a mi consultorio de Altabrisa alguien con meses de acidez o dolor en la boca del estómago, que ya probó varios tratamientos y me pregunta: "si ya sé que es gastritis, ¿para qué la endoscopia?". La respuesta es que muchos padecimientos dan síntomas parecidos, y la única forma de saber con certeza qué pasa es verlo. Aquí te explico qué puede encontrar una endoscopia, cuándo hace falta una biopsia y, algo que pocas veces se dice, qué no alcanza a detectar.
Lo que más preocupa: ¿y si encuentran algo grave?
Es muy común que el miedo a la endoscopia no sea al estudio en sí, sino a lo que pueda salir. Entiendo esa preocupación y prefiero hablarla de frente.
La mayoría de los hallazgos en una endoscopia superior son problemas frecuentes y tratables: gastritis, esofagitis por reflujo, úlceras o la bacteria Helicobacter pylori. Saber exactamente cuál tienes permite dejar de probar tratamientos a ciegas y elegir el que corresponde.
Cuando sí aparece algo que requiere más atención, como un pólipo o una lesión sospechosa, encontrarlo pronto es justamente lo que da más opciones. Muchos pólipos se pueden retirar en el mismo estudio, y una lesión detectada a tiempo tiene un panorama muy distinto al de una que se encuentra tarde.
También vale la pena saber que un estudio normal es un resultado útil. Descartar lesiones da tranquilidad y orienta hacia otras causas de tus síntomas. En cualquier caso, al terminar te explico lo que vi, y si hubo biopsias, revisamos juntos el resultado cuando llegue.
→ Si además te preocupa la sedación, lo explico en ¿duele la endoscopia?.
¿Tienes síntomas que no ceden o ya te pidieron el estudio? Escríbenos y te orientamos.
Qué revisa la endoscopia: el recorrido
La endoscopia superior, también llamada panendoscopia, usa un tubo delgado y flexible con una cámara en la punta que entra por la boca. En su recorrido revisa tres zonas:
El esófago, el tubo que lleva la comida de la boca al estómago. Aquí se ven la esofagitis por reflujo, las várices esofágicas, las estrecheces y las quemaduras por ingesta de cáusticos (sustancias corrosivas como limpiadores, tragadas por accidente).
El estómago, donde se buscan gastritis, úlceras, pólipos, várices gástricas y tumores.
El duodeno, la primera parte del intestino delgado, donde son frecuentes las úlceras y donde se toman biopsias para buscar enfermedad celíaca.
La cámara da imágenes en alta definición que permiten distinguir cambios de color, textura y relieve de la mucosa (la capa que tapiza el interior del tubo digestivo). Muchas lesiones que no aparecen en un ultrasonido o una radiografía se ven directamente en la endoscopia, porque no se trata de una imagen indirecta sino de mirar la pared por dentro.
Y cuando se encuentra algo, en el mismo estudio a veces se puede tratar: controlar un sangrado, retirar un pólipo o dilatar una estrechez.
Padecimientos que puede detectar
Esta tabla resume lo que con más frecuencia se busca y se encuentra en una endoscopia superior:
Reflujo y esofagitis. Qué se ve o cómo se confirma: inflamación o heridas en la parte baja del esófago.
Gastritis. Qué se ve o cómo se confirma: mucosa del estómago enrojecida o con erosiones; la biopsia define el tipo.
Úlceras. Qué se ve o cómo se confirma: heridas en el estómago o el duodeno, con o sin sangrado.
Infección por Helicobacter pylori. Qué se ve o cómo se confirma: se confirma con biopsia.
Várices esofágicas y gástricas. Qué se ve o cómo se confirma: venas dilatadas, casi siempre por enfermedad del hígado.
Pólipos. Qué se ve o cómo se confirma: crecimientos en la pared; muchos se retiran en el mismo estudio.
Tumores. Qué se ve o cómo se confirma: lesiones que se biopsian para saber de qué se trata.
Enfermedad celíaca. Qué se ve o cómo se confirma: cambios en el duodeno que se confirman con biopsia.
Trastornos de la deglución. Qué se ve o cómo se confirma: estrecheces o alteraciones que explican la dificultad para tragar.
Quemaduras por cáusticos. Qué se ve o cómo se confirma: lesiones por sustancias corrosivas tragadas.
Hemorragias. Qué se ve o cómo se confirma: el punto que sangra, que a menudo se trata en el momento.
→ Si tu duda principal es la gastritis, lo explico a detalle en endoscopia y gastritis. Y si te dijeron que tienes pólipos, revisa pólipos gástricos.
La biopsia: cuando mirar no basta
Hay diagnósticos que no se pueden confirmar solo con la vista. Para eso se toma una biopsia: una muestra de tejido del tamaño de un grano de arroz que se obtiene con una pinza pequeña a través del endoscopio. Tomarla no suele causar molestia: la mucosa del estómago no tiene la misma sensibilidad que la piel, y además estás bajo sedación.
La biopsia se usa, por ejemplo, para:
Buscar Helicobacter pylori. Es una bacteria que vive en el estómago y puede causar gastritis y úlceras. Aunque la mucosa se vea poco alterada, la biopsia permite confirmar si está presente.
Confirmar enfermedad celíaca, con muestras del duodeno.
Definir el tipo de gastritis, porque no todas tienen la misma causa ni el mismo tratamiento.
Saber qué es un pólipo o una lesión, y si es benigna o requiere otro tratamiento.
El resultado lo da el laboratorio de patología y suele tardar unos días. Cuando llega, lo revisamos juntos y definimos el siguiente paso.
→ Más sobre este tema en biopsia, Helicobacter pylori y endoscopia y resultados de endoscopia y biopsia.
Lo que la endoscopia no detecta
Tan importante como saber qué encuentra es saber qué no alcanza a ver, para no quedarte con una falsa tranquilidad:
El colon. La endoscopia superior termina en el duodeno. El colon (intestino grueso) se revisa con una colonoscopia, que es el estudio indicado para sangrado al evacuar, cambios en el hábito intestinal, estreñimiento o diarrea crónicos y la búsqueda de pólipos en el colon.
La mayor parte del intestino delgado. Solo se ve su primera porción; el resto requiere otros estudios.
Órganos vecinos. El hígado, la vesícula y el páncreas están fuera del tubo digestivo. Se estudian con ultrasonido, tomografía u otros métodos. Los conductos biliares y pancreáticos se revisan con una CPRE (un procedimiento endoscópico distinto, que también realizo).
Molestias funcionales. Hay síntomas reales, como la dispepsia funcional (malestar en la boca del estómago sin una lesión visible), que no dejan huella en la mucosa. Una endoscopia normal no significa que te lo estés imaginando; significa que hay que buscar la causa por otro camino.
→ Si no tienes claro cuál estudio necesitas, lo explico en endoscopia o colonoscopia, y aquí está la colonoscopia.
Cuándo conviene hacerse una endoscopia
No todo malestar digestivo necesita una endoscopia, pero hay señales que sí la justifican. Vale la pena comentarlo en consulta si tienes:
Acidez o reflujo que no mejoran con tratamiento, o que regresan en cuanto lo suspendes.
Dolor o ardor persistente en la boca del estómago.
Dificultad para tragar o sensación de que la comida se atora.
Vómito que se repite.
Anemia sin causa clara.
Pérdida de peso sin buscarla.
Antecedentes de cáncer de estómago en tu familia.
Si tienes vómito con sangre o evacuaciones negras, no esperes una cita: acude a urgencias.
Muchas personas de Caucel, Kanasín, Progreso y otros puntos de Yucatán posponen el estudio por la distancia o por miedo, y llegan cuando los síntomas ya llevan años. Si alguna de estas señales te suena conocida, escríbenos y vemos si el estudio te corresponde.
Qué hacer hoy si tienes síntomas o te pidieron el estudio
Anota tus síntomas, desde cuándo los tienes y qué tratamientos has probado. Junta tus estudios previos y la lista de medicamentos que tomas. Con eso, en consulta decidimos si la endoscopia es el estudio que necesitas y te damos la fecha y las indicaciones para agendarla en el consultorio de Altabrisa, en Mérida.
→ Todo lo que incluye el estudio está en endoscopia en Mérida, y la preparación en preparación para una endoscopia.
Preguntas frecuentes
¿La endoscopia detecta el cáncer de estómago?
Permite ver lesiones sospechosas en el esófago, el estómago y el duodeno, y tomar biopsias. El diagnóstico de cáncer lo confirma la biopsia, no solo la imagen. Detectarlo pronto amplía las opciones de tratamiento.
¿La endoscopia detecta Helicobacter pylori?
Sí, mediante biopsias que se toman durante el estudio. La mucosa puede verse casi normal y aun así tener la bacteria, por eso la biopsia es la que confirma.
¿La endoscopia revisa el colon?
No. La endoscopia superior llega hasta el duodeno. Para revisar el colon se necesita una colonoscopia, que es otro estudio con otra preparación.
¿La endoscopia detecta la gastritis?
Sí. Permite ver la inflamación del estómago y, con biopsias, saber su tipo y su causa, como la infección por Helicobacter pylori.
Si mi endoscopia salió normal, ¿por qué sigo con síntomas?
Porque algunos padecimientos no dejan lesiones visibles, como la dispepsia funcional, y otros están fuera del alcance del estudio, como problemas del colon o de la vesícula. Un resultado normal orienta la búsqueda hacia otras causas.
¿Quieres que revisemos tu caso? Escríbenos por WhatsApp y te ayudamos a agendar tu cita en el consultorio de Altabrisa, en Mérida.
Escrito y revisado por la Dra. Marlene Chaurand Lara, gastrocirujana endoscopista. Certificada por el Consejo Mexicano de Gastroenterología en Endoscopia del Aparato Digestivo (folio 2090) y por el Consejo Mexicano de Cirugía General (folio 09031). Entrenamiento en endoscopia gastrointestinal en Baylor College of Medicine (Houston, Texas). Conoce su trayectoria.
Torre Milenium, Consultorio 301-A, Calle 15 No. 491, Col. Altabrisa, C.P. 97133, Mérida, Yucatán. Este artículo es informativo y no sustituye una consulta médica.

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